¿Se cobra indemnización por despido disciplinario?

¿Se cobra indemnización por despido disciplinario?

Si el despido se basa en un incumplimiento grave y culpable de los deberes del trabajador, estamos ante un despido disciplinario, y sus consecuencias son distintas a las del despido por causas objetivas. Una de estas diferencias radica en el derecho a percibir indemnización. 

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¿Tiene derecho a indemnización el trabajador despedido por motivos disciplinarios?

En principio, no, pero esta afirmación hay que matizarla. El artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores detalla los efectos que se producen como consecuencia del despido disciplinario, y estos varían en función de que el despido sea declarado procedente, improcedente o nulo.

Un despido procedente es aquel en el que se ha probado la existencia de la causa que el empresario alegó al despedir al trabajador y que se han cumplido los requisitos formales para la modalidad de despido realizada.

Es el juez, después de que el trabajador impugne un despido con el que no está de acuerdo, quien decide si existe la causa alegada o no y si se cumplen las formalidades, o si el despido se basó en motivos discriminatorios o con violación de los derechos fundamentales o de las libertades públicas contemplados en la Constitución, en cuyo caso será declarado nulo.

También será nulo el despido si tiene como causa el ejercicio de un derecho relacionado con la maternidad o paternidad, o con la conciliación familiar con motivo de la maternidad o paternidad.

Por tanto, si se demuestra que realmente existe causa para el despido disciplinario, este será procedente. 

Las consecuencias de que el despido disciplinario sea declarado procedente son las siguientes:

¿Qué pasa si el despido disciplinario es improcedente?

También puede ocurrir que, como consecuencia de la impugnación por el trabajador, el despido sea declarado improcedente. Es decir: que el juez no considere probada la causa de despido que alegó el empresario.

En este caso, las consecuencias serán diferentes, como es lógico (artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores):

Si el despido se declara improcedente, el empresario tendrá 5 días para optar entre readmitir al trabajador o terminar el contrato de trabajo abonando al trabajador una indemnización equivalente a 33 días de salario por año trabajado, prorrateándose por meses los periodos inferiores a un año y con un máximo de 24 mensualidades.

La decisión de optar por la readmisión o la indemnización corresponderá al trabajador si es un representante legal de los trabajadores.

Si al final se opta por la readmisión, el trabajador también tendrá derecho a percibir los salarios de tramitación que se hayan generado desde que le fue notificado el despido hasta el momento de la reincorporación al trabajo.

¿El despido disciplinario es el único que puede ser procedente?

A veces, existe cierta confusión entre la idea del despido procedente y la del despido disciplinario, debido a la culpabilidad del trabajador.

El despido disciplinario es aquel que está fundado en un incumplimiento grave y culpable de los deberes laborales por parte del trabajador. El artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores recoge una relación de supuestos en los que se entiende que se produce este comportamiento.

Estas causas pueden ir desde la indisciplina o las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo, hasta las ofensas verbales o físicas al empresario o su familia. Es evidente que, si se demuestra que dichos comportamientos han tenido lugar, el despido será procedente.

Sin embargo, el despido disciplinario no es el único que puede ser declarado procedente. También puede ser procedente un despido basado en causas objetivas que nada tengan que ver con la concurrencia de culpa del trabajador (artículo 52 y artículo 53.5.a).

Por ejemplo, podría ocurrir que el trabajador fuera despedido por causas económicas u organizativas de la empresa. En ese caso, el despido puede ser procedente porque exista la causa alegada, y el comportamiento del trabajador no habrá tenido nada que ver con ello.

El despido procedente por causas objetivas sí da derecho a indemnización.

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